La vida de Eugenio de Santa Cruz y Espejo, primer periodista ecuatoriano, estuvo ligada a Riobamba. Y precisamente, dos de sus obras, han inmortalizado a la ciudad. “Representación de los curas de Riobamba” y “Cartas Riobambenses” demuestran por una parte la preocupación de Espejo por la situación de la Real Audiencia, y también la ironía que lo caracterizaba. Ambas staban relacionadas estrechamente y tenían como hilo conductor la enemistad con dos personajes de la villa: Ignacio Barreto y José Miguel Vallejo. Cuando los curas de Riobamba le pidieron escribir la réplica legal a un informe cuestionador presentado por Barreto, Espejo sintió que la hora de tomar revancha había llegado. El “Duende”, como le gustaba llamarse a sí mismo, estaba convencido que el verdadero autor del informe era José Miguel Vallejo, a quien repudiaba por haberlo acusado. Espejo no podía olvidar el episodio de su detención en 1783, cuando trató de eludir la orden de prestar servicio como médico en una expe...
Comentarios
Publicar un comentario